Muerte de Juan de los Santos símbolo de reflexión y cambio de rumbo de la sociedad dominicana

Por Ramón Raposo
La falta de respeto por la vida humana, la descomposición social, la carencia de valores y el individualismo se ha ido introduciendo como un cáncer en nuestra sociedad, hasta el punto que nos está destruyendo a todos los niveles.

El asesinato del alcalde Juan de los Santos y de su guardaespalda, por parte de uno de sus principales colaboradores el cual luego se quitó la vida, ha consternado y ha puesto a reflexionar a toda la sociedad dominicana en torno a que llegó el momento de revisarnos como nación.

Este caso el cual ha puesto en vilo a todos los dominicanos por la relevancia e importancia de Juan de lo Santos, alcalde del municipio cabecera de la provincia Santo Domingo, miembro del Comité Político del partido de gobierno, presidente de FEDOMU y vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Municipios, próspero empresario y gran ser humano, pone de manifiesto la realidad social de inseguridad, nerviosismo y falta de respeto que se está viviendo en todos los sectores, a todos los niveles y esferas de nuestra nación.

La falta de respeto por la vida humana, la descomposición social, la carencia de valores y el individualismo se ha ido introduciendo como un cáncer en nuestra sociedad, hasta el punto que nos está destruyendo a todos los niveles.

Solo basta dar seguimiento al día a día de nuestra nación para darse cuenta cómo a pesar de ser todos dominicanos nos estamos desgarrado unos a otros.

La ignorancia ha llegado tan lejos que el corrupto es el prominente, el narcotraficante es el ejemplo a seguir de nuestros jóvenes, a las mujeres les dicen chapiadoras y todas nuestras tradiciones se fueron al carajo por imposiciones internacionales que solo buscan arrebatar de raíz nuestra conciencia nacional.

Es por esto que debemos salir del letargo y empezar a reflexionar en torno a qué queremos como nación si queremos seguir perdiendo nuestra sociedad o queremos rescatarla, por lo que debe hacerse un pacto entre todos los sectores y redefinir nuestro contrato social para de esa forma poder vivir en paz en una nación donde el avance y el progreso impere en todos los dominicanos.