Sepultan niña asesinada de México en medio de dolor, llanto e indignación

Entre el dolor y la indignación, los familiares y vecinos de la niña de siete años violentada y asesinada en México se despidieron ayer de la menor con una misa de cuerpo presente para recordarla y exigir que nadie más en el país vuelva a sufrir una pérdida así.
La conmoción se hizo visible cuando centenares de vecinos se agolparon frente a la humilde casa de la familia y ante un mar de velas cantaron y rezaron unidos mientras los sacerdotes que oficiaron el sermón hicieron llamados a Dios y al Gobierno para que se instaure la paz en el país.
Decenas de niños que compartían colegio con ella entraron en el domicilio con lágrimas en los ojos para darle el último adiós. “Pinche Gobierno”, murmuraban habitantes de este barrio pobre del extrarradio capitalino donde todos comparten el hartazgo por la violencia y criminalidad que sufren a diario.
El cuerpo de la menor Fátima fue encontrado este fin de semana en una bolsa de plástico y con signos de violencia, cerca de Santiago Tulyehualco, donde vivía con su familia. Ayer la fiscal capitalina, Ernestina Godoy, confirmó que la necropsia revelaba abuso sexual.
La última vez que se vio con vida a la niña, de siete años, fue el 11 de febrero. Cuando su madre llegó 20 minutos tarde a recogerla al colegio, ya se la había llevado otra mujer cuya identidad se desconoce. Por eso, el cortejo fúnebre, que comenzó tras la misa acompañado de marciachis y globos blancos, paró un momento ante la fachada de la escuela, donde varias personas gritaron consignas contra la maestra que dejó salir a la niña sin su madre.
El pequeño ataúd blanco con los restos de la menor entró en el cementerio del barrio cargado por sus familiares poco antes de ser sepultado como un nuevo símbolo de lo poco que cuesta la vida en México.
La familia arremetió contra la dirección del colegio público Enrique Rébsamen por dejar salir a la niña con una mujer no identificada y contra la fiscalía capitalina por no aceptar la denuncia por desaparición desde un principio.