Ciudadanos siguen rebelde a acatar toque de queda para controlar virus

Por Redacción (vozlibrerd@gmail.com)

Santo Domingo.-El toque de queda de este domingo estuvo caracterizado por unos cuantos vehículos que retuvieron los agentes policiales y militares, al igual que de personas que dejaron ir tras éstas realizar una llamada telefónica. Los insultos a los agentes y a la prensa estuvieron presentes también.

La medida, que tiene cinco días, busca controlar el COVID-19 en el país. La enfermedad tiene un acumulado de 62,908 casos, de los cuales 33,242 están activos. Hay 1,063 decesos.

En el tramo este/oeste del puente Juan Pablo Duarte, Distrito Nacional, se formó un taponamiento cuando miembros de la Policía Nacional y militares comenzaron a parar vehículos y pedirles su permiso (salvoconducto) para transitar en horario de toque de queda, que los fines de semana inicia a las 5:00 de la tarde.

Como ese se dieron otros incidentes, tal es el caso de un joven que se negaba a montarse en el camión donde trasladan a los detenidos. Éste alegaba que no tenía impedimento en que lo llevaran preso, pero quería que primero le entregaran sus documentos. Fue montado en el camión.

Otros alegatos de las personas que fueron paradas era que había un taponamiento en la autopista Las Américas, por lo que “le cogió la hora”.

También se dio el caso de que personas que fueron detenidas fueron dejadas libres luego de hacer una llamada telefónica a algún superior de los agentes en los retenes.

Algunos vehículos fueron retenidos

Poco flujo de vehículos en el KM 9

La situación en el kilómetro 9 de la autopista Duarte se dio el caso de un joven que andaba sin documentos que dijo que iba a ver a su padre a un centro médico cuando fue parado el vehículo en que transitaba. Luego indicó que su progenitor era militar y que iba a ir buscarlo.

En el lugar el flujo de vehículos era mínimo. Solo se detuvieron a cinco, mientras DL estuvo en el lugar.

En el sector Lotes y Servicios, de Sabana Perdida, en el municipio Santo Domingo Norte, había muchas personas en las calles, pero los agentes enfocaron su trabajo en los conductores y los grupos que estaban ingiriendo bebidas alcohólicas.

En la calle 18 del referido barrio apresaron a tres motoristas, entre los cuales uno alegaba ser militar, lo cual no demostró. Los bebedores emprendieron la huida cuando vieron las patrullas dejando las sillas abandonadas, las cuales se las llevaron los agentes, al igual que los motores. En este sector como 10 personas fueron detenidas.