VENEZUELA: Gobierno y la oposición inauguran un diálogo de siete puntos

CIUDAD DE MËXICO.-  El gobierno de Nicolás Maduro y su oposición inauguraron la tarde del viernes en Ciudad de México un proceso “integral e intenso” de negociaciones con la facilitación de Noruega.

En el Museo Nacional de Antropología de la capital mexicana, el ministro de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard; el jefe del equipo facilitador del Reino de Noruega, Dag Nylander; el jefe de la delegación oficialista venezolana, Jorge Rodríguez; y Gerardo Blyde, representante de la oposición, firmaron un memorando de entendimiento para iniciar formalmente el diálogo.

Los cuatro voceros refrendaron una agenda de siete puntos. El primer asunto aborda los “derechos políticos para todos”, seguido de “las garantías electorales para todos, con un cronograma electoral para elecciones observables”.

Luego, se incluye “el levantamiento de las sanciones y la restauración del derecho a activos” de la República Bolivariana de Venezuela.

El “respeto al Estado constitucional de derecho”, y “la convivencia política y social, la renuncia a la violencia y la reparación de las víctimas de la violencia” están igualmente incorporados en la agenda de la negociación.

El memorando firmado también menciona “la protección de la economía nacional y medidas de protección social al pueblo venezolano”, así como “las garantías de implementación, seguimiento y verificación de lo acordado”.

El jefe del equipo facilitador del Reino de Noruega precisó que el proceso de negociaciones será “integral, intenso e incremental”. Se regirá, dijo, por el principio de que “nada está acordado hasta que todo lo esté”, si bien acotó la posibilidad de “acuerdos parciales tempranos” en temas “suficientemente discutidos y que su implementación sea urgente, necesaria o verificable”.

El gobierno de Maduro y la plataforma opositora designarán delegaciones de nueve integrantes cada una para el diálogo. Los Países Bajos y Rusia serán “acompañantes” de las negociaciones. Noruega invitará a las conversaciones en México a un grupo de “países amigos”, según adelantó Nylander.

El proceso también incluirá “mecanismos de consulta con otros actores políticos” y tendrá como sede la Ciudad de México. El delegado noruego calificó como “audaz” la decisión del gobierno de Maduro y su oposición de buscar una solución pacífica a la situación de Venezuela.

“La actual crisis en Venezuela solo puede ser resuelta por los propios actores políticos venezolanos. El resultado exitoso dependerá del compromiso absoluto e incondicional y la voluntad política de los propios actores políticos”, expresó.

Invitó a las partes, asimismo, a encarar las negociaciones con “actitud seria y constructiva”. “Esperamos que escuchen las preocupaciones de su contraparte y las del pueblo venezolano y que no dejen piedra sin remover en búsqueda de una solución incluyente y sostenible”, manifestó Nylander, quien alentó al pueblo venezolano a dar sus aportes a un proceso “de esperanza”.

El memorando incluye el rechazo de las partes a “cualquier forma de violencia política en contra de Venezuela, su Estado e instituciones”. Saluda las “iniciativas humanitarias”, como la distribución de alimentos y vacunas contra el COVID-19, y hace votos por la “estabilización y defensa de la economía”.

Se trata del quinto intento de diálogo político en Venezuela desde la ascensión a la presidencia de Nicolás Maduro, en 2013. Los dos más relevantes culminaron sin acuerdos: en 2017 y 2018, en República Dominicana, con la facilitación del Vaticano; y en 2019, entre Barbados y Oslo, con la colaboración de Noruega.

Proceso “complejo”

Gerardo Blyde, jefe de la delegación opositora venezolana, agradeció las labores de Noruega y México para lograr un proceso de negociación que, anticipó, “será complejo y seguramente tendrá momentos muy difíciles”.

“No ha sido fácil acordarnos en la agenda, las pautas y el formato bajo el cual se desarrollarán las negociaciones. Las partes tuvieron que ceder parte de su narrativa para lograr un punto medio para iniciar”, dijo ante el aforo.

Consideró que el proceso que inició en Ciudad de México sea “trascendente, importante e integral”. Se comprometió a trabajar para lograr “un pacto de convivencia democrática de largo alcance en el tiempo y de profundos cambios, donde nadie se sienta vencido y todos nos sintamos incluidos”.

Convidó al pueblo venezolano, indistintamente de sus preferencias políticas, a darle una oportunidad al proceso de negociaciones de México y a participar en él con “propuestas e ideas” para que haya en Venezuela “pesos y contrapesos contra el poder, garantía plena de derechos humanos y perdón”.