EE.UU. advierte a Cuba que habrán más sanciones sino “cesa la represión”

El Gobierno de Estados Unidos advirtió este lunes a Cuba que está preparado para continuar con las sanciones “si la represión y los abusos de los derechos humanos no cesan”, días antes de la marcha cívica opositora convocada para el 15 de noviembre.

Así lo indicó en una rueda de prensa el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, al apuntar que “el mundo está esperando protestas en los próximos días”, al referirse a la marcha de la próxima semana a la que el Gobierno cubano ha negado el permiso.

“El pueblo cubano ha dejado claro que volverán de nuevo a marchar pacíficamente en las calles para remarcar sus aspiraciones por la democracia, los derechos humanos y las libertades civiles”, señaló el funcionario estadounidense.

La Habana no solo ha negado esa petición a marchar, inédita en más de 60 años, al considerarla “ilícita”, sino que también avisó a los convocantes que se les imputarán delitos y serán procesados si se mantienen en dicha decisión.

En este sentido, Price remarcó a los periodistas que Washington está preparado para nuevas rondas de sanciones al Gobierno de la isla caribeña.

“Hemos impuesto consecuencias tangibles y significativas en conexión con los abusos cometidos (en las protestas del pasado mes de julio en Cuba) y estamos preparados para continuar haciéndolo si la represión y los abusos de derechos humanos no cesan”, sostuvo.

La Casa Blanca ha indicado que el presidente estadounidense, Joe Biden, quiere encontrar una “tercera vía” en lo relativo a Cuba, entre la apertura del Gobierno de Barack Obama (2009-2017) y la mano dura que impuso Donald Trump (2017-2021), sobre todo después de ver la respuesta cubana a las protestas antigubernamentales del pasado 11 de julio en la isla.

Ese día, miles de cubanos salieron a las calles de forma espontánea para reclamar más libertades y un cambio político en unas protestas que se saldaron con centenares de detenidos y condenas de cárcel.

Estados Unidos ya ha sancionado a altos cargos militares cubanos por su presunto papel en la represión de las protestas del pasado 11 de julio.