ADP utiliza escuelas públicas como locales de campañas del PLD, asegura Andrés Cueto

Por Redacción vozlibrerd@gmail.com)

Santiago, RD. El presidente del PRM en el municipio de Santiago, Andrés Cueto, acusó a la ADP de estar utilizando las escuelas públicas como locales de campaña del PLD, lo que calificó de atropello a la educación nacional.

Dijo que los niños, niñas y adolescentes no pueden sufrir ni ser parte de los conflictos del PLD, mucho menos son culpables de que esa organización hoy no tenga locales para realizar sus actividades proselitistas.

Señaló que las escuelas son centros educativos, por lo que ese sindicato de la ADP, no puede poner en juego la enseñanza de los niños.

Puntualizó que la ADP está secuestrada por un brazo político del PLD, llamado Hidalgo.

“Hidalgo es un político, no un maestro, nunca ha impartido docencia, me gustaría saber en que escuela este burdo sindicalista ejerció el magisterio”, indicó Cueto.

“Utilizar las escuelas para hacer campaña es un acto de lesa humanidad, es un crimen que atenta contra toda una generación”, expresó el funcionario.

Sostuvo que todo lo que hace el PLD es en detrimento de la niñez, de los padres, de la familia, de los jóvenes y de los envejecientes.

Indicó que mientras estuvieron en el poder lo dañaron todo y ahora quieren seguir destruyendo lo poco que hicieron.

“Son unos perversos, incapaces, arrogantes, petulantes y corruptos”, agregó el ingeniero.

Manifestó que esa organización llamada PLD debe estar de rodilla en penitencia permanente, por todos los males ocasionados al pueblo dominicano.

Al final destacó la gran unidad que vive el pueblo dominicano en estos momentos, por lo que recordó que EDUCA y otras instituciones, están en contra de las huelgas que pretenden llevar a cabo un grupo de la ADP, en medio de esta crisis mundial generada por la COVID-19 y la tensa situación que se vive entre Rusia y Ucrania.

Asimismo, dijo que la ex ministra de educación, doña Ligia Amada Melo, también se pronunció en contra de las pretensiones de la ADP y del petulante Hidalgo.

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