Experto hídrico asegura se necesitan construir 5 presas para asegurar agua potable
Por Redacción (vozlibrerd@gmail.com)
En el país es prioritaria la construcción de cinco presas para mejorar el servicio de agua potable a varias provincias y aumentar la producción de alimentos de origen agropecuario, según el experto hídrico Gilberto Reynoso Sánchez.
Esos proyectos son las presas de Madrigal modificada, en el río Haina, de San Cristóbal; una o dos en el río Ámina, de Mao; en el Alto Yuna, en Monseñor Nouel, y la de Joca, sobre el río del mismo nombre, en Los Cacaos, de Pedro Santana.
El reto de anticiparse a los impactos del cambio climático en los recursos hídricos y dotar al sector del agua de las herramientas tecnológicas, políticas y de gestión que faciliten su adaptación a esta realidad es una prioridad nacional.
“En materia de infraestructuras hidráulicas para regulación y almacenamiento de agua, el país tiene de frente la necesidad de cambiar un poco la tendencia de la inversión en infraestructuras y volver a invertir en agua”, sostiene Reynoso Sánchez.
Dijo que las implicaciones son tremendas y las consecuencias se dejan notar ya en un descenso de la eficiencia de las redes de agua y el deterioro y falta de infraestructuras como presas y depuradoras de aguas residuales.
“En infraestructuras de almacenamiento de agua se deberán priorizar las presas que contribuyen a garantizar el suministro para el consumo humano como primer uso y producción de alimentos en segundo lugar”.
Plantea que en ese orden se podrían colocar las presas: la versión de Madrigal modificada, que ha planteado la Caasd para aprovechar los caudales del río Haina y aumentar la garantía de suministro de agua al Gran Santo Domingo, que le quitaría presión a la recurrente escasez de agua en la provincia Peravia; y una o dos presas en la cuenca del río Ámina para uso prioritario de agua potable para Santiago y así liberar más agua desde la presa de Bao para la provincia Espaillat.
Señaló que la presa en el Alto Yuna tendría un uso prioritario para el consumo humano de las provincias monseñor Nouel y Sánchez Ramírez. Además, transferiría agua a la actual presa de Rincón para garantizar el suministro de agua del acueducto de San Francisco de Macorís y Hermanas Mirabal. “Esta presa tendría un gran impacto en la generación hidroeléctrica, en producción alimentaria y control de inundaciones en la zona del Bajo Yuna. La presa de Joca, sobre el río Joca, siempre comentada, pero siempre postergada, incorporaría a la producción agrícola más de 100,000 tareas en una zona donde gran parte de la población se acuesta cada noche muerta del hambre y se levanta en cada mañana llena de necesidad”.
