Informe de ONG compara las cárceles de Bukele con «campos de concentración»

Nayib Bukele (Fuente externa)

«Las prisiones ya no son los cuarteles generales de las pandillas, ya no hay fiestas, drogas, grafitis, prostitutas, ni salen órdenes para matar”, decía un año atrás el presidente salvadoreño Nayib Bukele.

Sin embargo, las cárceles que desbordan de presos que llegaron sin el debido proceso judicial se han convertido en «campos de concentración», de acuerdo con David Morales, jefe de justicia transicional de Cristosal, cuyo informe revela una grave crisis de derechos humanos.

“Definitivamente la población privada de libertad bajo el régimen de excepción está en condiciones que sí podemos asemejar a los campos de concentración. De hecho, las personas sufren un hacinamiento extremo. Celdas con capacidad para 15 personas o 20 albergan más de 100 o hasta 200 personas”, asegura Morales.

 

No se les da alimento suficiente, y el poco alimento y agua que se les da es contaminado. Sufren golpizas, hay denuncias de choques eléctricos, no se les provee medicamentos a las personas enfermas crónicas, ni se les da asistencia médica. Entonces tenemos casos de personas que tenían padecimientos, no se les dio la debida asistencia y murieron. No tenemos ningún indicio de que la Fiscalía General esté investigando estas muertes, a pesar de que algunas tienen estas características de violencia y podría tratarse de ejecuciones extra legales al interior de las cárceles”, denuncia el jefe de justicia transicional de Cristosal.
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