Presidente del Senado: «A partir de ahora, ningun presidente podra intentar perpetuarse en el poder»

Por Ricardo Curiel  curielmiguel479@gmail.com

Santo Domingo.-El presidente del Senado y de la Asamblea Nacional Reviosora, Ricardo de Los Santos, proclamó este domingo que «a partir de ahora, escuchen bien, ningun presidente podra intentar cambiar las reglas de juego para perpetuarse en el poder», ya que «A partir de hoy, nuestra institucionalidad democrática alcanza un lugar cimero en el concierto de naciones civilizadas y modernas; adquiere una fortaleza tal, que impide que líderes con propósitos aviesos se aprovechen de la vulnerabilidad que adolecía nuestra constitución.

De los Santos habó sobre el tema durante un discurso en el acto de proclamación por la Asamblea Nacional Revisora de la nueva Constitución, que establece  la prohibición de la reelección presidencial.

A continuación el discurso íntegro del president del Senado y la Asamblea Nacional Revisora, Ricardo de Los Santos.

Hoy, la República Dominicana se agiganta como nación.
En esta mañana, en el Congreso Nacional, se ha registrado un acontecimiento histórico, que, sin dudas, quedará marcado en nuestra memoria como un evento trascendental, que señala una nueva era para el fortalecimiento de nuestro sistema democrático un legado a las futuras generaciones que se expresa en el contenido reformador que la Asamblea Nacional Revisora ha impregnado en nuestra Carta Magna.

Esta esencial reforma al texto sustantivo es el resultado de la trascendental iniciativa emprendida por el ciudadano presidente Luis Abinader que, por su amplia visión de estadista democrático, ha renunciado a las lisonjas naturales que asedian al poder y al egocentrismo que genera. Se ha autoexcluido y ha asumido el rol preponderante de empujar las transformaciones impostergables que se requieren para el fortalecimiento de la institucionalidad democrática.

Atravesando las gestas gloriosas que forjaron nuestra República que tallaron en el crisol nuestra nacionalidad, llegamos a San Cristóbal aquél 6 de noviembre de 1844 que dio a luz a nuestra primera Constitución.

Han transcurrido 180 años de lucha, de esperanza, de sueños, para que, al fin, nuestra amada República Dominicana alcance su madurez y desarrollo pleno como nación, 180 años anhelando que llegara el día de nuestra consolidación institucional y democrática.

Señoras y señores: integrantes de todos los partidos, agrupaciones y movimientos políticos, miembros de todos los sectores que conforman el tejido social y económico de nuestra amada República Dominicana: ese día acaba de llegar.

Hoy, con gran satisfacción, hemos proclamado la Constitución Dominicana surgida de su reforma número 40, aprobada en la Asamblea Nacional Revisora, formada y reunida a tal efecto los días 7, 8, 14, 26 y hoy 27 de octubre, por mandato de la Ley 61-24, habiendo cumplido de forma previa y durante el desarrollo de las reuniones los requisitos legales, procedimentales y protocolares de rigor.

A partir de hoy, nuestra institucionalidad democrática alcanza un lugar cimero en el concierto de naciones civilizadas y modernas; adquiere una fortaleza tal, que impide que líderes con propósitos aviesos se aprovechen de la vulnerabilidad que adolecía nuestra constitución.

 

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